No deja de ser curioso el rápido trascurrir de los días, de las circunstancias, de las temporadas, de los años... para volver, como esta noche a estar de nuevo sentado frente a Él. Tratando de ilusionar nuestra denostado espíritu de béticos.
Indudablemente esta noche, cuando comience de nuevo a rodar el balón en el Eterno Benito Villamarín, nos olvidaremos de los más, de los menos, no pensaremos siquiera en si es amistoso o en él nos jugamos un título -qué tiempos!-. Cuando comience a rodar el balón, nos olvidaremos -a medias- de los que se han dedicado a lo que se han dedicado. Obviamos los detalles por hartazgo.
No valdrá de mucho que algunos quieran usar este nuevo encuentro de béticos solidario y caluroso como muestra de estima hacia unos u otros. Esta noche vuelve el Glorioso ante los suyos, en el mismo escenario que aún rezuma los lamentos del fiasco.
Porque la previa de nuestros partidos son abrazos beticos continuados. Son reencuentros, son anécdotas, son vivencias, son parte de esta historia que está abocada a seguir siendo asi: Sin más.
A sabiendas de que el betico no pierde nunca el norte, aunque a veces se distraiga porque las circunstancias no son desde luego para festejar más que la gloria de sentirnos beticos, hoy volveremos a disfrutar - sin duda, seguro, sin refrendas-.
Pero que nadie olvide que los años han curtido el corazón y la cabeza de quienes se sienten únicos con las Trece Barras, por lo que no piensen que este oasis de vernos todos juntos será señal más que de demostrar, como siempre, que nadie podrá nunca con esta afición que animará, sentirá y recriminará cuando sea necesario.
Porque a este campo simpre fuimos, vamos e iremos... con nuestro Real Betis Balompié.
Orgullosos y animados, pero también muy atentos y muy pendientes de cualquiera que quiera usar nuestro amor para llenar sus bolsillos.
Hoy disfrutaremos, y mañana seguiremos arropándote Betis.
¡Necesitas ser un miembro de Béticos para añadir comentarios!
Participar en Béticos